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Nuevas colecciones en el OMCA: homenaje al arte y la influencia de Joey Terrill y Laura Aguilar

Joey Terrill, Naturaleza muerta con tres pastillas de Triumeq y dos chiles rojos, técnica mixta sobre lienzo, 2023. Colección del Museo de California de Oakland. Cortesía de Joey Terrill y Marc Selwyn Fine Art, Los Ángeles. Adquirida con fondos procedentes de bajas del fondo.

Nos complace anunciar nuevas y emocionantes incorporaciones a la colección del Museo de California de Oakland (OMCA), que destacan las obras de dos artistas innovadores: Joey Terrill y Laura Aguilar. Estas impactantes piezas se pueden ver ahora en la exposición «Calli: El arte de los pueblos xicanos» y permanecerán expuestas hasta el 26 de enero de 2025.

En primer lugar, nos enorgullece presentar «Naturaleza muerta con tres pastillas de Triumeq y dos chiles rojos», de Joey Terrill. Esta llamativa obra refleja la exploración que hace Terrill del rasquachismo, una estética chicana que celebra el uso de materiales cotidianos, a menudo humildes, para expresar poderosos mensajes culturales y personales. El arte de Terrill desafía el estigma que rodeaba la sexualidad masculina gay durante la epidemia del sida, utilizando técnicas inspiradas en el pop y similares al collage para criticar la comercialización de medicamentos que salvan vidas por parte de la industria farmacéutica. A través de esta lente, transforma objetos cotidianos en símbolos conmovedores de supervivencia y resistencia.


Grounded n.º 103, Laura Aguilar, 2006-2007 (impreso en 2018). Colección del Museo de California de Oakland. ©Laura Aguilar Trust de 2016

En «Grounded», Laura Aguilar recurre a la fotografía para documentar el legado perdurable de la supervivencia indígena. A través de su objetivo, Aguilar ilustra la profunda conexión que existe entre las comunidades indígenas y la Madre Tierra, poniendo de manifiesto la resiliencia de las culturas indígenas, que siguen prosperando a pesar de los efectos de la colonización. Sus impactantes imágenes nos recuerdan la importancia de honrar y preservar estos vínculos culturales fundamentales. 

Estas nuevas incorporaciones a la colección del OMCA resultan muy oportunas, no solo por el legado artístico que representan, sino también por ser objetos que denuncian abiertamente a los poderes opresores contra los que su arte se rebela.La exposición«Calli: El arte de los pueblos chicanos» celebra las ricas y polifacéticas historias de los artistas chicanos e indígenas, y estas nuevas obras de la colección podrán verse hasta el 26 de enero de 2025.

Ruth Asawa, Sin título, 1974
Isamu Noguchi, Mesa de centro, principios de los años 50
Hung Liu, Heroína Gu Yanxiu, 2012
Leo Valledor, Nos vemos, 1982
Carlos Villa, Sin título, 1969
Yun Gee, Barrio Chino de San Francisco, 1927